¿Es un scooter o una moto? Conoce los requisitos para circular seguro
Scooters, bicimotos y motos eléctricas forman cada vez más parte del paisaje de las ciudades. Sin embargo, no todos estos vehículos tienen las mismas reglas para circular. Saber si una unidad necesita placa, licencia de conducir o SOAT depende de sus características técnicas y no necesariamente de cómo se le conoce o comercializa.
En el marco de la Semana de la Movilidad Sostenible, que se celebró del 16 al 22 de septiembre, Jorge Shimizu subgerente técnico de SOAT de La Positiva Seguros, explicó que una de las principales dudas entre los usuarios es justamente si un scooter debe contar con estos documentos.
“Muchas personas asumen que, por llamarse scooter, el vehículo no necesita documentos. Sin embargo, lo que determina sus obligaciones es su clasificación y sus especificaciones técnicas”, señala.
Scooters y motos eléctricas: requisitos distintos
De acuerdo con la normativa, los scooters y motos eléctricas tienen requisitos distintos: los primeros pueden circular sin placa de rodaje, SOAT ni licencia de conducir cuando cumplen las condiciones establecidas para los Vehículos de Movilidad Personal, mientras que las motos eléctricas están sujetas a otras exigencias según sus características y categoría.

Si por sus características corresponde a una bicimoto, motocicleta eléctrica o trimoto, sí debe contar con placa, SOAT, licencia de conducir y Tarjeta de Identificación Vehicular, independientemente de que funcione con electricidad o combustible, o de que haya sido comercializada bajo el nombre de “scooter”.

Por ello, antes de comprar o utilizar uno de estos vehículos, es recomendable revisar su ficha técnica y verificar qué categoría le corresponde. En caso de que la unidad ya cuente con placa, sus datos también pueden consultarse en la plataforma de Consulta Vehicular de Sunarp.
Más allá de ser un requisito para determinados vehículos, el SOAT cumple una función de protección frente a los accidentes de tránsito. Su cobertura no depende de quién tuvo la responsabilidad. También contempla la atención médica y las indemnizaciones establecidas por ley por incapacidad, invalidez o fallecimiento.
“Ante un accidente, el SOAT protege a las personas afectadas, sean conductores, pasajeros o peatones, sin importar quién ocasionó el hecho”, precisa Shimizu.
Por ello, conocer la clasificación del vehículo y cumplir con los requisitos correspondientes permite evitar sanciones. También contribuye a una circulación más segura y responsable, con una movilidad sostenible que priorice la protección de las personas.
