Tren Lima–Chosica “es como tener un avión sin aeropuerto”: ¿cuándo podrá operar?

  • 21 de abril del 2026

  • Tránsito y Vías Transporte Público

El proyecto del tren Lima-Chosica vuelve a escena en medio de cuestionamientos técnicos y tensiones políticas. Lo que durante la campaña municipal se presentó como una solución casi inmediata para el transporte entre Lima y el este de la ciudad, hoy enfrenta observaciones clave sobre su viabilidad real: falta de estaciones, riesgos en cruces ferroviarios, ausencia de sistema de recaudo y un contrato vigente pensado solo para carga.

Promesas de campaña vs. realidad técnica

Durante el periodo electoral, el teniente alcalde Renzo Reggiardo insistió en que el tren estaba listo o muy próximo a operar. La narrativa buscaba mostrar avances concretos en una de las principales promesas del alcalde Rafael López Aliaga.

Sin embargo, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) respondió con una posición distinta: el proyecto no cuenta aún con la infraestructura necesaria ni con condiciones técnicas para iniciar un servicio de pasajeros. El choque entre ambas posturas evidenció que el tren Lima-Chosica sigue lejos de una implementación inmediata.

Una vía concesionada para carga, no para pasajeros

El primer límite estructural está en la propia naturaleza de la vía. El corredor pertenece al Ferrocarril Central, operado bajo una concesión de asociación público-privada orientada al transporte de carga. El proyecto tampoco cuenta con un sistema de recaudo. No hay, por ahora, un esquema definido de cobro de pasajes, tarifa, validación de usuarios o integración con otros medios de transporte.

Esto implica que cualquier intento de incorporar pasajeros requiere modificar el contrato vigente mediante una adenda. No es un detalle menor: supone redefinir quién invierte, quién opera y quién asume los riesgos. Además, podría cambiar el esquema financiero del contrato, pasando de autofinanciado a cofinanciado, con participación directa del Estado.

“Un avión sin aeropuerto”: el problema de la infraestructura del tren Lima-Chosica

Para el especialista en transporte Roberto Vélez, el proyecto enfrenta un problema básico: no existe la infraestructura para pasajeros. Lo resume con una analogía directa: es como tener un avión sin aeropuerto.

“Tiene que haber paraderos. Imagínese un país donde no existen aeropuertos y de pronto traen un avión. Tiene que acomodarse la infraestructura para que los pasajeros puedan transportarse y movilizarse sin sufrir daños. Entonces, aquí se tienen que construir paraderos, previo estudio de demanda para identificar dónde deben estar ubicados. Es todo un proyecto que se tiene que hacer”, dice Vélez.

Hoy no hay estaciones ni paraderos diseñados para recibir usuarios a lo largo del trayecto del tren Lima-Chosica. Tampoco existen accesos adecuados, señalización ni condiciones de seguridad para un servicio masivo. Antes de pensar en operar trenes, se requiere construir esa infraestructura y definirla a partir de estudios de demanda que determinen dónde deben ubicarse las paradas y cuántos pasajeros se espera movilizar.

49 cruces peligrosos en la ruta del tren Lima-Chosica

Uno de los puntos más críticos está en los cruces ferroviarios. A lo largo del recorrido existen al menos 49 intersecciones que representan un riesgo. En muchos casos, no cuentan con barreras, señalización suficiente ni sistemas de control.

En un escenario de operación urbana, estos cruces obligan a intervenciones específicas: desde semaforización hasta pasos a desnivel. Sin estas mejoras, la circulación de trenes de pasajeros no solo sería riesgosa, sino también lenta, afectando la eficiencia del servicio.

Sin estaciones ni sistema de recaudo

El proyecto tampoco cuenta con un sistema de recaudo. No hay, por ahora, un esquema definido de cobro de pasajes, validación de usuarios o integración con otros medios de transporte.

Esto implica que, además de la infraestructura física, se debe diseñar toda la lógica operativa del servicio: tarifas, métodos de pago, fiscalización y conexión con otros sistemas de transporte urbano. Son componentes esenciales para que un tren funcione como transporte masivo y no solo como una prueba piloto.

Compartir la vía con trenes de carga

Otro desafío es la operación mixta. Actualmente, la vía es utilizada por trenes de carga. Incorporar un servicio de pasajeros obliga a coordinar horarios y frecuencias para evitar interferencias.

Esto no solo es un problema técnico, sino también contractual. El concesionario difícilmente asumirá costos adicionales o restricciones sin compensación. Cualquier ajuste en la operación tendría que ser negociado, lo que añade una capa adicional de complejidad al proyecto.

¿Cuándo podría estar listo el tren Lima-Chosica?

En términos de plazos, las estimaciones técnicas se alejan del discurso político inicial. Según Vélez, un proyecto de este tipo suele tomar entre dos y tres años, considerando estudios, expedientes y ejecución de obras.

En un escenario acelerado, podría concretarse en alrededor de un año y medio. Ese sería el mejor de los casos, siempre que se resuelvan rápidamente los temas contractuales, se asegure el financiamiento y se avance sin interrupciones en la implementación.

 

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