Carril bidireccional de la avenida Arequipa: qué cambia, cómo funciona y qué ha ocurrido con el piloto
La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) puso en marcha el plan piloto del carril bus bidireccional en la avenida Arequipa, una intervención que busca modificar la circulación en uno de los principales ejes viales de Lima y dar prioridad al Corredor Azul. El proyecto, anunciado inicialmente a comienzos de año para toda la avenida, comenzó finalmente con una prueba de 1,5 kilómetros.
La propuesta original contemplaba intervenir las 54 cuadras de la avenida Arequipa. El esquema planteado por la ATU consiste en utilizar los dos carriles correspondientes al sentido Miraflores-Centro de Lima para que los buses del Corredor Azul circulen en ambos sentidos. Los vehículos particulares que se desplacen entre el Centro y Miraflores conservarían un sentido de circulación en la avenida Arequipa y utilizarían la avenida Petit Thouars para el recorrido contrario.
La ATU calculó inicialmente que esta modificación permitiría reducir el tiempo de viaje por la avenida Arequipa de aproximadamente 75 a 30 minutos para los pasajeros del corredor. El proyecto fue planteado como una intervención de gestión del tránsito, sin necesidad de construir una nueva infraestructura vial. En enero, la entidad informó que la implementación sería progresiva y que previamente se recogerían aportes técnicos.
Cómo funciona el carril bidireccional de la avenida Arequipa
La primera fase, sin embargo, tiene una escala considerablemente menor. El piloto comprende 1,5 kilómetros entre la avenida 9 de Diciembre —Paseo Colón— y el jirón Emilio Fernández. La prueba fue programada inicialmente por 30 días, con la posibilidad de ampliarla durante dos meses adicionales dependiendo de los resultados.
En este tramo, los dos carriles que antes eran utilizados por los vehículos que se dirigían desde Miraflores hacia el Centro pasan a ser exclusivos para los buses del Corredor Azul. Dentro de ellos, un carril permite el desplazamiento hacia el Centro y el otro hacia Miraflores.
Los vehículos particulares que se dirigen desde el Centro hacia Miraflores mantienen su circulación por la avenida Arequipa. En cambio, quienes viajan en sentido Miraflores-Centro deben utilizar como alternativa la avenida Petit Thouars. La restricción para vehículos particulares en el tramo intervenido funciona entre las 5 de la mañana y la medianoche.

ATU implementa un carril bus bidireccional en la avenida Arequipa para priorizar al Corredor Azul y reducir los tiempos de viaje en Lima.
Qué pasa con el peatón y el ciclista
El cambio también implica modificaciones para peatones y ciclistas. La ATU instaló nuevos paraderos en el separador central y realizó ajustes temporales en la ciclovía para permitir su funcionamiento. La entidad sostiene que no se afectarán las áreas verdes ni los árboles existentes. También pidió a los peatones utilizar los cruceros habilitados y verificar ambos sentidos antes de cruzar, debido a que los buses circularán en ambas direcciones por el nuevo carril bus bidireccional de la avenida Arequipa.
De acuerdo con las estimaciones de la ATU, el objetivo en el tramo piloto es reducir el tiempo de viaje en hora punta de unos 10 minutos a entre cinco y seis minutos. La velocidad comercial de los buses pasaría de aproximadamente 9 a 18 kilómetros por hora. El Corredor Azul transporta diariamente a más de 70 mil usuarios, según información difundida por la propia autoridad.
Desafíos del carril bidireccional en la avenida Arequipa
Uno de los principales problemas identificados por la ATU es la presencia de vehículos no autorizados que utilizan la avenida Arequipa y compiten con los buses del Corredor Azul por el espacio vial y los paraderos. La entidad sostiene que esta situación genera retrasos en el servicio y dificulta el ascenso y descenso de pasajeros.
La implementación también tuvo dificultades en sus primeros días. La puesta en funcionamiento prevista para el 6 de agosto fue inicialmente postergada en medio de protestas de conductores de colectivos informales. Posteriormente, la ATU informó que realizaría una etapa educativa antes de consolidar la operación del nuevo esquema.
La reacción en redes sociales ha mostrado posiciones distintas. En las publicaciones de la ATU y de medios que difundieron la medida aparecen comentarios favorables de usuarios que consideran necesario priorizar los buses y mejorar sus tiempos de viaje. También se encuentran cuestionamientos relacionados con el desvío de los vehículos particulares, el posible impacto sobre la congestión en vías como Petit Thouars y las modificaciones para ciclistas y peatones.
Las protestas de los conductores de taxis y otros gremios constituyeron otra expresión de rechazo. Sus representantes cuestionaron el impacto de la medida sobre el transporte que actualmente opera en la avenida Arequipa. La ATU, en cambio, sostiene que uno de los objetivos del piloto es precisamente ordenar la circulación y reducir la interferencia del transporte no autorizado sobre el Corredor Azul.
Una primera etapa con miras a ampliarse
El proyecto también ha generado preguntas sobre su fiscalización. La experiencia previa de los corredores exclusivos de Lima muestra que la invasión de carriles destinados al transporte público ha sido un problema recurrente. La aplicación del nuevo esquema dependerá, por tanto, no solo de la señalización y los cambios de circulación, sino también del control sobre los vehículos que ingresen al espacio reservado para los buses.
La ATU ha señalado que la primera etapa servirá para evaluar el comportamiento del tránsito y realizar ajustes antes de decidir una eventual ampliación. El proyecto anunciado en enero contempla una intervención mucho mayor que el actual piloto, por lo que los resultados de estos primeros 1,5 kilómetros servirán como referencia para determinar si el modelo puede extenderse a otros sectores de la avenida Arequipa.
Por ahora, el principal indicador pendiente es el resultado operativo del piloto: cuánto se reduce realmente el tiempo de viaje de los buses, cómo se comporta el tránsito en Arequipa y Petit Thouars, qué ocurre con los cruces peatonales y la ciclovía y qué nivel de cumplimiento tiene la restricción para vehículos particulares.
La propuesta, presentada inicialmente como una transformación de toda la avenida, se encuentra actualmente en su primera prueba. La ATU tendrá que comparar los resultados obtenidos con los objetivos anunciados antes de decidir si el carril bidireccional se mantiene, se modifica o se extiende a otros tramos.
En debate
Roberto Vélez, gerente general de A Movernos, señaló que la organización respalda las medidas orientadas a ordenar el transporte en Lima, especialmente aquellas que priorizan el transporte público masivo. Consideró, sin embargo, que el piloto de 1,5 kilómetros podría tener un alcance mayor y sostuvo que sus resultados deberían servir para evaluar una eventual ampliación. También advirtió que el ordenamiento requiere una fiscalización efectiva contra el transporte informal e ilegal, particularmente los colectivos.
“Al principio, estamos de acuerdo con todo intento que signifique ordenar el transporte en la capital, principalmente el transporte público masivo, que debe ser la prioridad por encima del transporte privado. Hubiéramos estado conformes con que la medida abarque una distancia un poco mayor a un kilómetro y medio. Sin embargo, la ATU debe mostrar firmeza para sostener sus objetivos de ordenamiento», dijo.
«Al tratarse de un piloto de 1,5 kilómetros, esperamos que sus resultados permitan evaluar su ampliación a una mayor distancia o longitud. Consideramos importante que la ATU mantenga firmeza en sus objetivos de ordenar el transporte. Pero estos pilotos no tendrán resultados suficientes si no van acompañados de una fiscalización efectiva contra el transporte ilegal, particularmente los colectivos informales, que son uno de los factores que generan este tipo de problemas. Por ello, el ordenamiento debe ir necesariamente de la mano con la fiscalización y la sanción efectiva del transporte informal e ilegal», añadió Vélez.
