ATU enfrenta un futuro incierto ante propuestas de reforma y eliminación
La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) afronta un escenario de incertidumbre para los próximos años: la presidenta Keiko Fujimori ha planteado una reforma de la entidad, mientras que desde Renovación Popular se impulsa directamente su eliminación. A esto se suma que Francis Allison, candidato de Avanza País que disputa la Alcaldía de Lima con Rafael López Aliaga, también presentó un proyecto de ley para derogar la norma que creó la autoridad.
El escenario electoral municipal todavía no está cerrado. El conteo de la ONPE continúa y López Aliaga y Allison disputan la Alcaldía de Lima. Quien finalmente asuma el cargo tendrá que definir su relación con una entidad cuyas competencias abarcan tanto Lima como Callao.
Fuerza Popular y Renovación Popular impulsan cambios en la ATU
En mayo, durante la campaña presidencial, Fujimori anunció una reforma de la ATU después de reunirse con dirigentes de empresas de transporte en San Juan de Lurigancho. La entonces candidata cuestionó el funcionamiento de la entidad y planteó modificarla como parte de una reforma del sector transporte.
La propuesta de Fuerza Popular no plantea, al menos hasta ahora, la desaparición de la autoridad. Sin embargo, sí coloca a la ATU dentro de la agenda de reorganización del sector transporte del nuevo Gobierno.
La posición de Renovación Popular es más definida. La diputada Norma Yarrow presentó el Proyecto de Ley N.° 00423-2026-2031-CD, que propone derogar la Ley N.° 30900, norma que creó la ATU, y establecer un proceso para extinguir la entidad. La iniciativa plantea transferir a la Municipalidad Metropolitana de Lima y a la Municipalidad Provincial del Callao las funciones que actualmente ejerce la autoridad.
La propuesta de eliminación de la ATU llega al Congreso con un respaldo político importante. Fuerza Popular y Renovación Popular integran uno de los bloques más grandes del nuevo Parlamento y suman una representación relevante en ambas cámaras. Si consiguen aliados, podrían reunir los votos necesarios para modificar o derogar la Ley N.° 30900 y abrir el camino para la desaparición de la autoridad.
ATU: qué plantean los proyectos de ley sobre su eliminación
El proyecto de Yarrow contempla una Comisión Técnica de Transferencia integrada por representantes del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, Lima, Callao y la Contraloría. Esta comisión tendría que ordenar el traslado de funciones, recursos, bienes y personal antes de la extinción de la ATU.
López Aliaga, quien postuló a la Alcaldía de Lima por Renovación Popular, también ha respaldado la eliminación de la ATU y planteó que sus competencias retornen a la Municipalidad de Lima.
La otra posibilidad electoral tampoco garantiza la continuidad de la entidad. Allison también ha planteado la eliminación de la ATU y presentó la Proposición Legislativa N.° 135-2026-2031-CD, mediante la cual busca derogar la Ley N.° 30900 y devolver las competencias del transporte a las municipalidades de Lima y Callao.
De esta manera, el resultado de la elección municipal no necesariamente resolverá el futuro de la autoridad. Si gana López Aliaga, su posición sobre la ATU ya está definida. Si gana Allison, también existe un proyecto de ley que plantea su desaparición.
La eliminación de la ATU, además, no podría realizarse únicamente mediante una decisión de la Municipalidad de Lima. La entidad fue creada por la Ley N.° 30900 como organismo técnico especializado adscrito al MTC y con autonomía administrativa, funcional, económica y financiera.
La norma le otorgó competencia para planificar, regular, gestionar, supervisar y fiscalizar el transporte urbano de Lima y Callao. Por ello, su desaparición requiere una modificación legislativa aprobada por el Congreso.
ATU: el problema de transferir las competencias tras una eventual eliminación
El principal problema de una eventual eliminación es qué ocurriría durante y después de la transferencia de competencias. Expertos señalan que devolver las funciones a dos administraciones diferentes podría dificultar nuevamente la coordinación sobre rutas, autorizaciones, fiscalización y servicios que atraviesan Lima y Callao.
Roberto Vélez, experto en transporte y gerente de la Asociación A Movernos, advierte que el riesgo principal sería perder la figura de una autoridad única para ambas jurisdicciones. Según explica, si las funciones regresan a Lima y Callao, el transporte podría quedar sujeto a decisiones políticas de dos municipalidades y los convenios que pudieran celebrarse entre ambos municipios para efectos de eventuales coordinaciones podrían modificarse o dejarse sin efecto por futuras administraciones ante cualquier desavenencia.
Vélez también señala que la eliminación de la ATU tendría consecuencias sobre la fiscalización y la formalización del transporte. Considera que Lima no cuenta actualmente con el personal ni el presupuesto necesarios para asumir de inmediato todas las funciones que concentra la autoridad.
El riesgo en el Metropolitano
Uno de los puntos más sensibles es el Metropolitano. La ATU tiene actualmente competencias sobre este sistema dentro de su ámbito de transporte urbano, mientras que la Municipalidad de Lima mantiene responsabilidades relacionadas con infraestructura y otros componentes. Una eventual transferencia obligaría a redefinir contratos, competencias, procesos de licitación y decisiones que actualmente se encuentran dentro del esquema institucional vigente.
La propia creación de la ATU buscó resolver la gestión conjunta de Lima y Callao. Antes de su implementación, las competencias estaban distribuidas entre ambas municipalidades. En 2019 comenzaron las transferencias de funciones de las gerencias de transporte de Lima y Callao hacia la nueva autoridad.
Actualmente, además, la ATU mantiene convenios con municipalidades distritales para apoyar labores de fiscalización. En septiembre de este año, por ejemplo, aprobó una transferencia de más de S/272 mil a municipios de Lima y Callao vinculados a estos convenios.
Qué ocurriría con la ATU si sus funciones pasan a los municipios
Por eso, una eventual eliminación no consistiría simplemente en cambiar el nombre de la institución o trasladar sus oficinas. Implicaría redistribuir funciones, presupuesto, trabajadores, sistemas de información, contratos, autorizaciones y mecanismos de fiscalización.
Vélez plantea que, antes que desaparecer la entidad, debería mejorarse su gestión, fortalecer las áreas administrativas y de contrataciones, asegurar personal especializado y otorgarle recursos suficientes para ejecutar sus proyectos. También considera necesario fortalecer el Plan de Movilidad Urbana para que las distintas entidades involucradas en el transporte trabajen bajo una misma planificación.
El debate sobre la eliminación de la ATU, por tanto, no se limita a determinar si la entidad funciona bien o mal. También implica definir quién asumiría sus actuales funciones y bajo qué mecanismos se garantizaría la continuidad de servicios y fiscalización durante una eventual transferencia.
Para el próximo gobierno y la nueva administración de Lima, la decisión será determinar si se corrigen los problemas de la ATU dentro del modelo actual o si se desarma una estructura que concentra desde 2019 la gestión del transporte urbano de Lima y Callao.
El resultado de las elecciones municipales definirá quién encabezará una de esas rutas. Sin embargo, la discusión sobre la ATU ya tiene un componente adicional. Se trata de una eventual eliminación que tendría que ser procesada por el Congreso y acompañada de un proceso de transferencia de competencias entre distintas entidades públicas.
